domingo, 15 de diciembre de 2013

"Una mujer para dos" de Ernst Lubitsch, el martes 17 de diciembre a las 21h. en los Multicines Benavente






Filmografía

Features in the U.S.
1940's
The Shop Around the Corner
(also prod.) 1940 
That Uncertain Feeling (also prod.) 1941   
To Be or Not to Be (also co-prod. co-story) 1942    
Heaven Can Wait (also prod.) 1943   
A Royal Scandal (prod. only) 1945 
Cluny Brown (also prod.) 1946   
That Lady in Ermine (prod.completed by Otto Preminger) 1948 


1930's
Paramount on Parade (co-dir. with 10 others) 1930
Monte Carlo 1930 
The Smiling Lieutenant (also co-sc.) 1931 
The Man I Killed/Broken Lullaby 1932 
One Hour With You 1932 
Trouble in Paradise (also prod.) 1932   
If I Had A Million (one segment + production supervisor) 1932
Design for Living 1933 
The Merry Widow 1934     
Desire (prod. only) 1936 
Angel (also prod.) 1937   
Bluebeard's Eighth Wife (also prod.) 1938   
Ninotchka 1939   


1920's
Rosita 1923
The Marriage Circle 1924    
Three Women (also co-story) 1924
Forbidden Paradise 1924
Kiss Me Again 1925
Lady Windermere's Fan 1925  
So This Is Paris 1926
The Student Prince in Old Heidelberg 1927 
The Patriot 1928
Eternal Love 1929    
The Love Parade 1929 


Features in Germany
1920's
Kohlhiesels Tochter (also co-sc.) 1920
One Arabian Night (Sumurun) 1920 
Anna Boleyn / Deception 1920 
The Wildcat (Die Bergkatze) 1921 
The Loves of Pharaoh (Das Weib der Pharao) 1921 
Montmartre (Die Flamme) 1923

Teens
Als ich tot war 1916
The Eyes of the Mummy (Die Augen der Mummie Ma) 1918
Carmen/ Gypsy Blood 1918
Meine Frau die Filmschauspielerin 1919
The Oyster Princess (Die Austernprinzessin) 1919 
Rausch 1919
Madame Dubarry / Passion 1919 
Die Puppe 1919


Films (as director) in Germany--Shorts
Fraulein Seifenschaum  1914
Blinde Kuh  1915
Auf Eis gefuhrt  1915
Zucker und Zimt  1915
Leutnant auf Befehl  1916
Wo ist mein Schatz?  1916
Der Schwarze Moritz  1916
Schuhpalast Pinkus  1916
Der gemischte Frauenchor  1916
Der G.M.B.H. Tenor  1916
Der erste Patient  1916
Ossis Tagebuch  1917
Der Blusekonig  1917
Wenn vier dasselbe tun  1917
Ein fideles Gefangnis  1917
Der Kraftmeyer  1917
Der letzte Anzug  1917
Prinz Sami  1918
Der Rodelkavalier  1918
Der Fall Rosentopf  1918
Fuhrmann Henschel  1918
Das Madel vom Ballet Marionetten  1918
Meier aus Berlin  1919
Ich mochte kein Mann sein  1919
Schwabenmadle  1919
Romeo und Julia im Schnee  1919

domingo, 24 de noviembre de 2013

"De tu ventana a la mía" de Paula Ortiz. Organizado por la asociación de mujeres Nuevas Ideas. El martes 26 a las 21 h. en los Multicines Benavente.

La Asociación Nuevas Ideas (asociación de mujeres) presenta en los Multicines Benavente (Con la colaboración del Cineclub Fetiche)la película "De tu ventana a la mía" de Paula Ortiz. Eso será el martes día 26 a las 21 h.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Eichmann en Jerusalen

Arendt acuñó la expresión «banalidad del mal» para expresar que algunos individuos actúan dentro de las reglas del sistema al que pertenecen sin reflexionar sobre sus actos. No se preocupan por las consecuencias de sus actos, sólo por el cumplimiento de las órdenes. La tortura, la ejecución de seres humanos o la práctica de actos «malvados» no son considerados a partir de sus efectos o de su resultado final, con tal que las órdenes para ejecutarlos provengan de estamentos superiores. Los actos de Eichmann no eran disculpables, ni él inocente, pero estos actos no fueron realizados porque Eichmann estuviese dotado de una inmensa capacidad para la crueldad, sino por ser un burócrata, un operario dentro de un sistema basado en los actos de exterminio.

"Hannah Arendt" de Margarethe von Trotta, el martes 2 de octubre a las 21 h. en los Multicines Benavente

El malentendido sobre Hannah Arendt La película de Margarethe von Trotta sobre la filósofa alemana ha despertado una nueva ola de críticas contra su libro ‘Eichmann en Jerusalén’. El problema es que muy pocos de sus detractores lo han leído Monika Zgustova 9 AGO 2013 Cuando en 1961 se celebró en Jerusalén el juicio del líder nazi Adolf Eichmann, la revista The New Yorker escogió como enviada especial a Hannah Arendt, una filósofa judía de origen alemán exiliada en Estados Unidos. Arendt, que se había dado a conocer con su libro Los orígenes del totalitarismo, era una de las personas más adecuadas para escribir un reportaje sobre el juicio al miembro de las SS responsable de la solución final. Los artículos que la filósofa redactó acerca del juicio despertaron admiración en algunos (tanto el poeta estadounidense Robert Lowell como el filósofo alemán Karl Jaspers afirmaron que eran una obra maestra), mientras que en muchos más provocaron animadversión e ira. Cuando Arendt publicó esos reportajes en forma de libro con el título Eichmann en Jerusalén y lo subtituló Sobre la banalidad del mal, el resentimiento no tardó en desatar una caza de brujas, organizada por varias asociaciones judías estadounidenses e israelíes.Tres fueron los temas de su ensayo que indignaron a los lectores. El primero, el concepto de la “banalidad del mal”. Mientras que el fiscal en Jerusalén, de acuerdo con la opinión pública, retrató a Eichmann como a un monstruo al servicio de un régimen criminal, como a un hombre que odiaba a los judíos de forma patológica y que fríamente organizó su aniquilación, para Arendt Eichmann no era un demonio, sino un hombre normal con un desarrollado sentido del orden que había hecho suya la ideología nazi, que no se entendía sin el antisemitismo, y, orgulloso, la puso en práctica. Arendt insinuó que Eichmann era un hombre como tantos, un disciplinado, aplicado y ambicioso burócrata: no un Satanás, sino una persona “terriblemente y temiblemente normal”; un producto de su tiempo y del régimen que le tocó vivir. Lo que dio aun más motivos de indignación fue la crítica que Arendt dispensó a los líderes de algunas asociaciones judías. Según las investigaciones de la filósofa, habrían muerto considerablemente menos judíos en la guerra si no fuera por la pusilanimidad de los encargados de dichas asociaciones que, para salvar su propia piel, entregaron a los nazis inventarios de sus congregaciones y colaboraron de esta forma en la deportación masiva. El tercer motivo de reproches fueron las dudas que la filósofa planteó acerca de la legalidad jurídica de Israel a la hora de juzgar a Eichmann. De modo que lo que esencialmente provocó las críticas fue la insumisión: en vez de defender como buena judía la causa de su pueblo de manera incondicional, Arendt se puso a reflexionar, investigar y debatir. Sus lectores habían esperado de ella un apoyo surgido del sentimiento de la identidad nacional judía y de la adhesión a una causa común, y lo que recibieron fue una respuesta racional de alguien que no da nada por sentado. En palabras de Aristóteles, en vez de limitarse a ser una “historiadora”, Arendt se convirtió en “poeta”. Sus adversarios llegaron a ser muchos; el filósofo Isaiah Berlin no quería ni oír hablar de ella, y el novelista judío Saul Bellow afirmó que Arendt era “una mujer vanidosa, rígida y dura, cuya comprensión de lo humano resulta limitadísima”, aunque otra conocida escritora, Mary McCarthy, publicó en Partisan Review un largo ensayo en apoyo de Eichmann en Jerusalén. Así, el libro de Arendt generó en los sesenta toda una guerra civil entre la intelectualidad neoyorkina y europea. En vez de defender incondicionalmente, como buena judía, la causa de su pueblo, debatió, investigó, reflexionó Ahora, medio siglo después de la primera polémica, la realizadora alemana Margarethe von Trotta ha ofrecido al público su película Hannah Arendt, que ha despertado una nueva ola de reacciones contra el tratado de la filósofa. Lejos de ser un documental sobre Arendt, esta “película de ideas”, que se estrenó en mayo en Estados Unidos y en junio en España, enfoca el caso Eichmann sirviéndose de escenas de su juicio en Jerusalén, extraídas de los archivos. Otra vez en Estados Unidos y en Europa se ha despertado una polémica, aunque más respetuosa con la filósofa, la cual, a lo largo de las décadas, ha ido cobrando peso. La mayoría de los participantes en el debate actual sostienen que, en la “banalidad del mal”, Arendt descubrió un concepto importante: muchos malhechores son personas normales. En cambio, según ellos, Arendt no supo aplicar adecuadamente ese concepto. Según lo expresó Christopher Browning en New York Review of Books: “Arendt encontró un concepto importante pero no un ejemplo válido”. Elke Schmitter argumenta en el semanario alemán Der Spiegel que “la actuación en Jerusalén fue un exitoso engaño”, y que Arendt no llegó a entender al verdadero Eichmann, un fanático antisemita. Alfred Kaplan ha escrito en The New York Times que “Arendt malinterpretó a Eichmann, aunque sí descubrió un gran tema: cómo las personas comunes se convierten en brutales asesinos”. Todos los críticos —y hay muchos más que los citados— invocan los documentos hallados sobre Eichmann tras la publicación de Eichmann en Jerusalén y las investigaciones posteriores, y afirman que Arendt en su época los ignoraba y debido a ello malinterpretó a Eichmann. El problema es que —y aquí subyace el primer malentendido— Arendt sí conocía, al menos parcialmente, esos materiales, y su tratado los tuvo muy en cuenta. Dichos documentos provienen de la estancia del jerarca nazi en Argentina, antes de que allí le capturaran los servicios secretos israelíes: se trata de sus memorias y apuntes, además de una entrevista. A partir de esos materiales, diversos estudiosos han publicado en los últimos años nuevos ensayos sobre Eichmann y, por lo general, le dan la razón a Arendt en el hecho de que Eichmann no era un maniático que odiaba a los judíos, sino un hombre común. En cambio, esos historiadores le echan en cara a Arendt su idea de que Eichmann meramente obedecía órdenes.Logró poner de manifiesto que el mal puede ser obra de gente corriente, de las personas que renuncian a pensar Y aquí está el segundo malentendido: la filósofa nunca sostuvo que Eichmann se limitara a obedecer órdenes. En su libro, Arendt resaltó la rebelión de Eichmann contra las órdenes de Himmler quien, al aproximarse la derrota, recomendó un mejor trato a los judíos, mientras que Eichmann “se esforzó por hacer que la solución final lo fuera realmente”, escribió Arendt. La filósofa dibujó un minucioso retrato de Eichmann como un burgués solitario cuya vida estaba desprovista del sentido de la trascendencia, y cuya tendencia a refugiarse en las ideologías le llevó a preferir la ideología nacionalsocialista y a aplicarla hasta el final. “Lo que quedó en las mentes de personas como Eichmann”, dice Arendt, “no era una ideología racional o coherente, sino simplemente la noción de participar en algo histórico, grandioso, único”. El Eichmann de Arendt es un hombre que, engañándose y convenciéndose a sí mismo, está persuadido de que sus sangrientas acciones manifiestan su virtud. Muchos ensayistas y comentaristas no han entendido y siguen sin entender las ideas de Arendt porque no han leído su libro, o lo han leído bajo la influencia de los comentarios anteriores. Por eso el malentendido sobre Eichmann en Jerusalén no acaba de disiparse y Hannah Arendt se ha convertido en una autora de la que se habla mucho, pero a quien leen pocos. Sus ideas siguen molestando hoy como lo hicieron hace cincuenta años. Nada en la historia es blanco y negro, y los análisis de Arendt despiertan la animadversión de los que prefieren explicárselo todo con esquemas simples que no permitan la duda ni obliguen a reflexionar sin fin. Por ello es más preciso que nunca ir a la fuente y leer a Hannah Arendt, porque ella puso de manifiesto que el mal puede ser obra de la gente común, de aquellas personas que renuncian a pensar para abandonarse a la corriente de su tiempo. Y eso es válido también para los tiempos que vivimos Monika Zgustova es escritora. Su última novela es La noche de Valia (Destino). Margarethe von Trotta: "Es un milagro que la película Hannah Arendt haya tenido éxito" La realizadora, ganadora del Festival de Venecia, es una de las figuras del Sanfic, que le dedica una retrospectiva. ¿Cómo hacer una película sobre un filósofo? ¿Cómo traducir en acción cinematográfica la vida de Hannah Arendt, una mujer de palabras antes que de acción? Durante más o menos 10 años, la cineasta alemana Margarethe von Trotta se hizo estas preguntas sin encontrar demasiadas respuestas. Se trataba de una misión relativamente imposible. Finalmente, la respuesta la encontró en un hecho que ligaba a la realidad. Y vaya que realidad: el juicio contra el criminal nazi Adolf Eichmann, el ejecutor más aplicado de la llamada “solución final” y burócrata impecable del sistema de transportes a los campos de concentración nazis. Hannah Arendt, la filósofa judío-alemana residente en Nueva York cuando Eichmann fue encontrado en Buenos Aires, fue enviada a reportar el juicio en Jerusalén por la revista The New Yorker. Ese era el período que a Von Trotta le sirvió para construir la historia de su vida. O al menos de parte de ella. “Un amigo me sugirió que hiciera un filme sobre Hannah Arendt. Según él, si yo había podido hacer la película Rosa Luxemburgo, podía con Hannah Arendt. Fue poco después de estrenar La calle de las rosas, en el 2003. En ese momento pensé que era imposible. Hannah Arendt, a diferencia de la revolucionaria Rosa Luxemburgo, era una mujer de pensamientos, no de acciones”, cuenta Von Trotta al teléfono desde su residencia en París. El Festival Sanfic, que partió ayer en cinco sedes capitalinas, dedica una retrospectiva de cinco películas a la directora alemana de 71 años, nombre fundamental en el Nuevo Cine Alemán de los 70 y ganadora del León de Oro de Venecia en 1981 por Las hermanas alemanas. En el contexto de la muestra (que se realiza gracias a Goethe Institut y German Films), mañana se exhibe su última película, Hannah Arendt, a las 17 horas en la Cineteca Nacional (ver recuadro). La intención inicial era que Von Trotta estuviera en Chile, pero la inesperada detección de una dolencia cardíaca le impidió el viaje. “Es algo delicado, debo cuidarme”, dice. Hannah Arendt describe las experiencias de la pensadora cuando presencia el juicio y también realiza flashbacks a los años 20, época en que fue alumna y pareja del filósofo alemán Martin Heidegger. El autor de Ser y tiempo terminó pasándose al bando nazi y Arendt huyó a Estados Unidos. Luego, en el proceso que terminó con la ejecución de Eichmann en 1962, Arendt acuñaría la famosa expresión “la banalidad del mal” para referirse al criminal nazi como un mero ejecutor eficaz de tareas ordenadas por otros. La película ha sido una de las más exitosas en la carrera de Von Trotta, ganadora de la Espiga de Plata en el Festival de Valladolid y del Premio a Mejor Actriz en los Galardones del Cine Alemán. ¿Sospechó que el filme podría tener este éxito? No. Todo esto es un completo milagro. Uno de mis antiguos productores nunca creyó que alguien tuviera interés en ver esta película y le auguraba un absoluto fracaso. Tal vez funcionó porque mostramos a una filósofa sin olvidarnos que la película puede entretener. ¿Siempre prefirió centrarse en este período de la vida de Hannah Arendt? Por supuesto que hubiera sido más fácil hacer una película contando la historia de amor entre Hannah y Martin Heidegger. Habría llegado dinero de Hollywood tal vez. Pero la historia de Alemania no la podíamos relatar a través de un romance. Me rehúso. Para mí, Hannah Arendt es el cierre de una trilogía de la historia alemana que comienza con Rosa Luxemburgo (1986), donde hablo de una figura importante de los primeros años del siglo XX y sigue con La calle de las rosas (2003), en que toco el período nazi, en 1943. Hannah Arendt, de cierta manera, cierra este círculo, refiriéndose a un personaje ya inserto en los años 60. ¿Qué opina de la relación de Arendt con Heidegger? Es importante, pero fue mucho más importante para ella como soporte afectivo su segundo esposo, el filósofo Heinrich Blücher. Ahora, en todo esto hay una contradicción: elijo concluir la película con Hannah Arendt diciendo: “Lo único que nos puede prevenir de la catástrofe es el pensamiento”. Pero por otro lado, Heidegger , su maestro, es un pensador que finalmente termina adhiriendo al Partido Nazi. Usted es de la generación del Nuevo Cine Alemán de los 70. ¿Siente algún tipo de nostalgia por ese período? Qué puedo decir. Fassbinder murió, Wenders y Herzog se fueron a América. Siento nostalgia por el sentido de solidaridad entre cineastas que había en los años 70. Luchábamos por nuestras películas juntos, discutíamos de cine y política en los cafés, en todas partes. Eso se acabó. Ahora cada quien se las arregla como puede. Estamos en una época individualista.

El martes 1 de octubre del 2013 comenzamos la serie de proyecciones en los Multicines Benavente, a las 21 h.

martes, 11 de junio de 2013

"Cotton Club" de Francis Ford Coppola, el viernes 14 de junio a las 21 h. en los Multicines Benavente

Título original The Cotton Club Año1984 Duración128 min. País Estados Unidos Director Francis Ford Coppola Guión Francis Ford Coppola, William Kennedy, Mario Puzo (Novela: Jim Haskins)Música John Barry Fotografía Stephen Goldblatt RepartoRichard Gere, Diane Lane, Gregory Hines, Nicolas Cage, Bruce McVittie, Lonette McKee, Bob Hoskins, James Remar, Allen Garfield, Gwen Verdon, Tom Waits, Jennifer Grey, Laurence Fishburne, Fred Gwynne, Lisa Jane Persky, Joe Dallesandro, Gregory Rozakis, Sofia Coppola, Mario Van PeeblesProductoraZoetrope Studios / PSO International / Totally IndependentGéneroMusical. Drama | Jazz. Años 20 SinopsisAmérica, años veinte. El Cotton Club es el night club de jazz más famoso de Harlem (Nueva York). Su historia es la historia de la gente que frecuenta el local: Dixie Dwyer (Richard Gere), un atractivo trompetista que busca el éxito y cuya suerte cambia radicalmente cuando salva la vida del gángster Dutch Schultz; Sandman Williams (Gregory Hines), un brillante bailarín negro que sueña con convertirse en estrella, o Vera Cicero (Diane Lane), la novia de Dutch Schultz, una joven bella y ambiciosa cuya vida corre peligro debido a la pasión prohibida que siente por Dixie. (FILMAFFINITY)Premios 1984: 2 nominaciones al Oscar: Mejor dirección artística, montaje 1985: BAFTA: Mejor diseño de vestuario y nominada Mejor sonido 1984: Nominada a los Premios Razzie: Peor actriz secundaria (Diane Lane) Críticas "Excelente cinta en la que Coppola propone un excepcional homenaje a una época, un modo de hacer cine y una forma de entender la música" Fernando Morales: Diario El País crítica positiva El maestro Coppola hace una lujosa evocación de los tiempos gloriosos del jazz a través del famoso club de Nueva York de finales de los años 20. Dado su alto presupuesto y su conocido reparto, fue considerada una superproducción que aspiraba a conquistar premios y taquilla, pero, a pesar de conseguir buenas críticas, no tuvo éxito.

lunes, 15 de abril de 2013

"Juan de los muertos" de Alejandro Brugués. Martes 16 de abril a las 21 h. en los Multicines Benavente


 En la proyección contaremos con la presencia de la Diseñadora de vestuario, Esther Vaquero. Aquí luce sonrisa posando junto al Goya a la mejor película extranjera de habla hispana del 2013. Enhorabuena Esther.

martes, 9 de abril de 2013

Hoy martes 9 de abril: Un asunto real, de Nikolaj Arcel

Título original
En Kongelig Affære (Die Königin und der Leibarzt) (A Royal Affair)
Año
2012
Duración
137 min.
País
 Dinamarca
Director
Nikolaj Arcel
Guión
Nikolaj Arcel, Rasmus Heisterberg, Lars von Trier
Música
Gabriel Yared, Cyrille Aufort
Fotografía
Rasmus Videbæk
Reparto
Mads Mikkelsen, Alicia Vikander, Mikkel Boe Følsgaard, Trine Dyrholm, David Dencik
Productora
Zentropa Entertainments
Géneros
Drama. Romance | Drama de época. Histórico
Sinopsis
Para la joven Carolina Matilde (Alicia Vikander), casada siendo una adolescente con el rey de Dinamarca Christian VII, es un horror vivir con un marido ciclotímico y estrafalario que propone medidas como nombrar a su perro miembro honorario del Consejo de Estado, o que circulen en Copenhague por la noche carruajes vacíos para recoger a los borrachos. Así las cosas, Carolina se rinde a los encantos del médico personal del rey, un intelectual progresista (Mads Mikkelsen) que se verá dividido entre su lealtad al rey, su amor a la reina y su oportunidad de convertir una Dinamarca aún medieval en un país ilustrado. (FILMAFFINITY)
Premios
2012: Oscar: nominada a la mejor película de habla no inglesa
2012: Globos de Oro: nominada a mejor película de habla no inglesa
2012: Festival de Berlín: 2 Osos de Plata: Mejor actor (Mikkel Boe Følsgaard) y guión
2012: Premios César: Nominada a Mejor película extranjera
2012: Festival de Toronto: Nominada al Premio del Público (Mejor película)
2012: Festival de Sevilla: Sección oficial largometrajes a concurso

Nuevo ciclo de Primavera

lunes, 11 de marzo de 2013

"Pina" de Wim Wenders, el martes 12 de marzo, a las 21 h. en los Multicines Benavente

"Pina"Película: Pina. Dirección y guion: Wim Wenders. Países: Alemania, Francia y Reino Unido. Año: 2011. Duración: 103 min. Género: Musical. Intervenciones: Pina Bausch, Regina Advento, Malou Airaudo, Ruth Amarante, Rainer Behr, Andrey Berezin. Producción: Wolfgang Bergmann, Gabriele Heuser y Dieter Schneider. Música: Thom Hanreich. Fotografía: Helène Louvart y Jörg Widmer. Montaje: Toni Froschhammer. Diseño de producción: Péter Pabst. Vestuario: Rolf Börzik y Marion Cito. Distribuidora: Avalon. Estreno en Alemania: 24 Febrero 2011. Estreno en España: 30 Septiembre 2011. Apta para todos los públicos. Por fin una película que explora realmente las posibilidades del 3D. “Pina” es un ensayo sobre el espacio y el volumen, en el que Wim Wenders, a través de la tecnología, consigue dar toda una nueva dimensión al arte de la danza. En la breve historia del 3D digital, han sido más frecuentes los fiascos por la vía del filtro posterior para hinchar recaudaciones que los títulos que utilizaban la tecnología con conocimiento de causa o, simplemente, por alguna razón. Incluso en los mejores de los casos, aquellos que superaban la idea del lanzamiento de objetos fuera de la pantalla, las tres dimensiones tenían la función de enfatizar la perspectiva o la profundidad de campo, usos loables pero que, en cualquier caso, no permitían intuir prometedoras posibilidades de esa tridimensionalidad. Con “Pina” (ver tráiler), Wim Wenders explora esas posibilidades no intuidas y lo hace a través de la exploración del espacio y el volumen. Por primera vez, el ballet no es un espectáculo que la cámara mira desde angulaciones concretas y posiciones más o menos estáticas, sino un arte en el que se adentra para estudiar su expresividad desde su centro mismo: las dinámicas interiores de una coreografía, los rostros de los bailarines en pleno ejercicio dramático, la multiplicidad de los puntos de interés que se desarrollan sobre las tablas —la extraordinaria danza en un escenario lleno de sillas— y la interacción de los intérpretes con elementos tales como la tierra o el agua. El 3D de Wenders ofrece, en fin, un inédito modelo de representación para la danza, arte a su vez redefinido lejos de los estrictos márgenes de los teatros. En lo que bien podría ser un ensayo sobre las dimensiones del arte, el director alemán trasciende toda consciencia de la disciplina —del cine, de la danza— y lleva a los bailarines de la Tazntheater Wuppertal a desarrollar sus coreografías en exteriores que van desde un entorno urbano al borde de un abismo montañoso, allí donde el espectador podrá mejor plantearse las líquidas fronteras entre arte, espectáculo y tecnología como mediadores de sus emociones. Ensayo, por otra parte, místico y más cercano a la no ficción que al documental —lo que sea que quiere decir eso, el documental—, “Pina” se plantea como misterioso acercamiento a la figura de Pina Bausch a través de la voice over de unos discípulos que se mantienen inmutables frente a la cámara. No es tanta la intención de despejar la incógnita Bausch, sino más bien la de diluir el homenaje en los resbaladizos territorios de la leyenda. En este y en todo sentido, la obra de Wenders bien podría establecerse como la otra mitad de un díptico completado por “La danza” (Frederick Wiseman, 2009): el culto al mito y la exploración expresiva, como contraplano del estudio institucional, la rutina colectiva retratada por Wiseman.

sábado, 23 de febrero de 2013

"De óxido y hueso" de jacques Audiard, el martes 26 de febrero a las 21 h. en los Multicines Benavente


 


La cinta de Jacques Audiard, ganadora en el festival de Valladolid del premio al mejor director, mejor actor y mejor guión, "De óxido y hueso", lleva a las pantallas españolas un drama romántico cuyos protagonistas, interpretados por Marion Cotillard y Matthias Schoenaerts, paradójicamente desconocen el amor. Ella es Stéphanie, una mujer incapaz de amar y arrogante, cuya vida da un vuelco cuando pierde las piernas en uno de sus espectáculos como domadora de orcas en un parque acuático, quedando en silla de ruedas. Él es Ali, un agresivo boxeador con antecedentes penales. El destino cruzará sus vidas, convirtiéndose en indispensables el uno para el otro.

Ficha técnica

Director:


Productores:

Canal+, Why Not Productions, Radio Télévision Belge Francophone (RTBF), Lumiere

Guionistas:

Thomas Bidegain, Jacques Audiard, Craig Davidson

Actores:

Marion Cotillard, Bouli Lanners, Matthias Schoenaerts, Celine Sallette

Género:


País:

Francia

Duración:

120 min.

Año:

2011

Titulo Original:

De rouille et d'os
 

 

'De óxido y hueso': De piernas y corazón

La imprevisibilidad, entendida como la imposibilidad en la predicción respecto a un nuevo proyecto artístico, como rasgo distintivo. Cualidad no definitoria -mucho menos sine qua non- pero sí inherente en el currículum de muchos de los grandes cineastas que han logrado alcanzar la inmortalidad a lo largo de los más de cien años de este loco séptimo arte. La inquietud del mejor de los aventureros, que nunca renuncia a explorar un nuevo territorio (es más, va a él como atraído por una especie de irrefrenable instinto animal), manifiesta en aquellos artistas cinematográficos que incluso después de haber encontrado el éxito siguen a la caza de nuevos horizontes. A Jacques Audiard la comunidad cinéfila le prestó por fin la atención -máxima- que se merecía con la presentación de la obra maestra 'Un profeta' (cuyo único fallo fue coincidir en fechas con aquel otro monstruo titulado 'La cinta blanca').

La pregunta, tras aquella avalancha carcelaria de cine en estado puro, era evidente: Y ahora, ¿cuál es el siguiente paso? Obviamente, mirando los casos previos, no había ni la menor pista para dilucidar dudas. Mejor ni molestarse (y que sirva para futuras ocasiones), porque en efecto, Jacques Audiard ha vuelto a la carga llevándonos a un escenario que poco o nada tiene que ver con el de su último trabajo. Ya no estamos en una prisión gobernada por despiadadas mafias y en la que un joven recluso aprendía que uno de los pilares de la ley de la jungla / supervivencia consistía en tener claro en todo momento a quién hay

 

que rendir cuentas. Cuando el director y guionista había llevado a cabo una inmejorable aclimatación a un entorno tan peligroso como jugoso, ni corto ni perezoso, decidió hacer, una vez más, las maletas y probar suerte, sin olvidarse de su interminable búsqueda de aires completamente nuevos.

Así empieza precisamente su última película, la esperadísima 'De óxido y hueso', presentada en Cannes, donde compitió, para no faltar a la más reciente tradición, directamente con Michael Haneke (y donde, también por no desentonar, volvió a ser destronada por el mismo rival). En un lugar de Francia, un hombre y su hijo se dirigen hacia el sur; hacia una nueva vida, huyendo semi-clandestinamente de un pasado al que se pretende enterrar y dar por muerto. No existe la más remota posibilidad de echar raíces, puesto que cuando éstas hacen el menor amago de salir, hay que volver a movilizarse. ¿La razón? La naturaleza de un protagonista que, por mucho que Monsieur Audiard decida viajar constantemente, sí supone un punto de apoyo lo suficientemente sólido como para poder considerarse como una constante en el cine de este cineasta parisino.

Como ya mostró en la también magistral 'De latir mi corazón se ha parado', Jacques Audiard se mueve como pez en el agua (o para emplear la jerga al uso, ''como orca en la piscina'') en medio de mundos de hombres, en los que las pulsaciones más bajas y primitivas zarandean sin tregua a los personajes que habitan en ellos. La brutalidad, las ambiciones más oscuras (y por ello las más condenables), así como las perversiones que harían estremecerse hasta al más curtido, son como nubarrones que encapotan un cielo en el que, no obstante, de vez en cuando, y siempre de forma contundente, se filtran cegadores rayos de sol en los que se refleja lo sublime de la virtud. Porque no hay gente mala ni buena, simplemente hay personas con días buenos y con días malos (algunas con predominancia de unos u otros, cierto).

Desde que empezara en el mundo del largometraje, a Audiard no ha habido manera de encontrarle un día en el que se hubiera levantado con el pie izquierdo. 'De óxido y hueso' es precisamente la última muestra de ello. Un trabajo quizás no tan memorable como aquellos en los que ha salido a relucir todo su talento, pero sin duda impecable en su ejecución y de una efectividad abrumadora a la hora de alcanzar sus objetivos. Los contrastes repiten en el papel de catalizador de una historia que sobre el papel nos remite a la tercera cinta del mismo autor, 'Lee mis labios', en la que el amor surgía en las condiciones más adversas entre dos personajes definidos al principio por sus handicaps tanto en el plano físico como en el emocional. El personaje femenino ya no sufre sordera, sino una traumática pérdida de las dos extremidades inferiores. El macho alfa de turno repite en la incapacidad de establecer vínculos afectivos (tanto en relaciones como amorosas como en familiares).

La bella y la bestia (encarnados respectivamente por unos magníficos Marion Cotillard y Matthias Schoenaerts, dejando claro que Audiard es también un grandísimo director de actores, tras obrar sendos milagros con Mathieu Kassovitz, Emmanuelle Devos, Romain Duris, Tahar Rahim...) se encuentran, se acercan e interactúan durante dos horas en un sobre cómo complementarse (quedándonos con la punta del iceberg, y como si habláramos del imperecedero cuento de Frank L. Baum, la carencia de piernas, puede, y conste la inseguridad al respecto, encontrar su curación en la falta de cerebro / corazón, y viceversa) en la fuerza salvadora de un amor que por su parte no duda en mostrar sus paradojas. Porqué sí, a quien más daño se hace es a quien más se quiere, y porque hay ciertas metas que no pueden alcanzarse sin previos sacrificios. Y esto que la historia (a partir de varios relatos escritos por Craig Davidson) parecía que vagaba sin rumbo ni intenciones definidas.

Por supuesto que los tiene, estando el timón de la nave a manos de un capitán que ha demostrado siempre saber lo que hace. A sus sesenta años, Jacques Audiard, más que estar oxidado, se confirma como uno de los cineastas en ''operativo'' más modernos en todo el panorama internacional. La edad, combinada con la innegable juventud de espíritu, resulta en una mente brillante que sabe que el buen estilo es el que se usa como vehículo, no como objetivo. Sólo así pueden coexistir Bruce Spingsteen con Katy Perry, o B-52 con Django Django (en lo que es otra excelente selección musical, y van...). Sólo así lo a simple vista grotesco y sórdido se convierte en sensibilidad; en pura espiritualidad carnal, que no son dos términos tan enfrentados, como podría parecer en un principio. Sólo así el marco hiperrealista en el que se establecen sus relatos adquiere un acertadísimo y magnético toque mágico. Sólo así el melodrama de domingo por la tarde muta en película a la que se oye respirar y acercarse a un espectador que no puede permanecer impermeable. Es complicadísimo, pero afortunadamente hay quienes siguen haciéndolo -insultantemente- fácil. www.cineclubfetiche.blogspot.com www.cineclubfetiche.com
 
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