miércoles, 30 de abril de 2008

"Sexo por compasión" de Laura Mañá



Sinopsis

En un pequeño pueblo desolado reina la tristeza y la resignación. Sólo Dolores, una mujer gruesa de cincuenta años, cree todavía en el futuro. Dolores es el centro de admiración de todas las mujeres gracias a su bondadosa naturaleza, pero Manolo, su marido, no puede soportar el exceso de generosidad y la abandona por ello. Dolores decide pecar por primera vez, acostándose con un hombre anónimo; pero sin querer le salva la vida y el supuesto pecado se convierte en una obra de caridad. Con el tiempo llegan otros hombres buscando la ayuda de Dolores hasta que ésta decide abandonarse a su vocación de santa y acaba acostándose con todo el mundo, renaciendo el pueblo. Cuando las mujeres se enteran de que sus maridos son felices porque se acuestan con Dolores, deciden no decir nada. El nombre de Dolores corre de boca en boca y decenas de hombres vienen desde las ciudades a ponerse en cola para conocerla.

Referencias

Ópera prima de la catalana Laura Maña. Anteriormente había trabajado como actriz en películas como La teta y la luna, de Bigas Luna o Libertarias, de Vicente Aranda.
Está protagonizada por la veterana actriz francesa Elisabeth Margoni (El húsar en el tejado).
También intervienen José Sancho (Flores de otro mundo, Los lobos de Washington, Hijos del viento), Álex Angulo (Muertos de risa, Pecata minuta) y Pilar Bardem (La mujer más fea del mundo, Pantaleón y las visitadoras).
Consiguió el premio a la mejor película y el del público en el III Festival de Cine Español de Málaga 2000.
Se basa en un relato que forma parte de su libro Paranoias de gente corriente, aún no publicado. Con otro de sus relatos, Un mundo numérico, consiguió el Premio Gabriel Aresti en Bilbao.
Se rodó en un pueblo llamado Sanctorum (México).

Laura Maña

Actriz de cine en La teta y la Luna (1994), de Bigas Luna; y en La pasión turca (1994) y Libertarias (1996), de Vicente Aranda, entre otras.
Su primer trabajo detrás de la cámara fue en la dirección del cortometraje en catalán y en blanco y negro Paraules (1997). Se estrenó como guionista y directora de largometrajes con la película clasificada dentro del realismo mágico Sexo por compasión (2000), que recibió el Premio a la Mejor Película y el Premio del Público en el Festival de Cine Español de Málaga.
En 2003 presentó también en el Festival de Málaga su segundo largometraje, Palabras encadenadas, una adaptación de la obra teatral homónima de Jordi Galcerán y producido por Filmax, empresa que le encargó el proyecto y con la que Laura Mañá tiene firmado un contrato. Se trata de un thriller cuya base es un juego de mentiras donde un asesino secuestra y tortura a su ex mujer, psiquiatra de profesión, de la que quiere vengarse.
En su último largometraje, Morir en San Hilario (2005), la cineasta catalana escribe sobre los hechos que acontecerían si tuviésemos la posibilidad de saber el día que vamos a morir. Presentado en el Festival de Cine de Málaga, el filme narra la historia de un pueblo especializado en proporcionar un buen morir a los enfermos que conocen su destino. Se trata de una “reflexión sobre la vida a través de la muerte y en donde la muerte unifica a los seres humanos”, explica Laura Mañá. De este modo, la directora vuelve al realismo mágico que caracterizó su opera prima. El guión de esta película, roda íntegramente en Argentina, surgió durante el rodaje de su primer largometraje.
Durante 2005 trabajó como actriz de reparto en la serie televisiva Abuela de verano, dirigida por Yolanda García Serrano y Enric Folch; y escribió el guión del que puede que sea su siguiente largometraje: Las horas dulces (2008), que trata sobre el sexo en la tercera edad. En 2006 actuó en cinco capítulos de la serie televisiva Hospital Central (2000–2008).
NOTAS DE LA DIRECTORA
SEXO POR COMPASIÓN es una comedia que se desarrolla en un pequeño pueblo árido y desértico de México. Un lugar polvoriento alejado de cualquier ciudad. La atmósfera en la que se desarrolla la primera parte de la película podría ser la que se respira en el "Macondo" literario de Gabriel García Márquez o en "Águilas no cazan moscas" de Sergio Cabrera. En este pueblo muerto es donde una mujer decide salvar la vida de sus habitantes haciendo el amor con ellos.La comedia viene dada por las situaciones. En ningún caso por gags o personajes concretos. Es una historia de sonrisa más que de carcajada. De una forma sencilla y comprensible, se trata un tema más complejo: el del bien y el mal. A modo de fábula, la protagonista pasa del uno al otro con la misma ingenuidad dando lugar a las situaciones más absurdas. Nadie sabe lo que está bien o lo que está mal. Nadie sabe si Lolita es una santa o una puta. Todo es relativo cuando se hace con amor.La estructura de la historia (en tres actos) está marcada por la imagen. La película comienza en blanco y negro. La primera parte, más lenta que el resto, corresponde a la descripción de un pueblo donde nunca pasa nada. Los personajes perdieron el color una mañana y desde entonces están condenados a vivir en blanco y negro... Cuando Lolita comienza a acostarse con todo el mundo, el pueblo renace y, con él, regresa el color y todo se hace más dinámico. Los personajes recuperan la vida, los diálogos se suceden con más ligereza y el ritmo de la película se acelera; el tono dramático del principio desaparece y la comedia se impone hasta el final.La música es muy emotiva y tiene mucha fuerza. El "flamenco" acompaña a las situaciones más dramáticas; a los personajes más desgarrados; a la aridez. La voz del cantaor es, en el fondo, un gemido de dolor. El "bolero", en cambio, le da vida a las emociones, a la gente, embellece las relaciones y por sí solo habla de amor.Esta fábula es universal. Podría suceder en cualquier momento y en cualquier lugar; es una historia que habla de sentimientos, del amor y del odio, del bien y del mal; es, en el más amplio sentido de la palabra, una historia de amor.
NOTAS DE PRODUCCIÓN
Rodar una película siempre es una experiencia única e intensa. Cada rodaje es por sí mismo una película dentro de la película; pero cuando uno se va a un país que no conoce, a un pueblo perdido que no ha visto nunca un europeo y menos una filmación, la aventura se triplica y las situaciones alcanzan unos niveles de surrealismo que llegan a parecerte normales.Escogí rodar en México porque siempre imaginé que es un país donde puede suceder cualquier cosa. En realidad tenía claro que deseaba rodar en Latinoamérica, en la cuna del realismo mágico. México surgió como una intuición.La intuición es algo muy importante. Prefiero pensar que si me equivoco es sólo culpa mía antes de preguntarme "qué hubiese sucedido si hubiese hecho lo que realmente deseaba". Así surgió también el pueblo en el que rodamos. Después de haber estado localizando sin encontrar ese pueblo muerto que existía sólo en mi imaginación, leí el nombre de "Sanctorum". Ese tenía que ser nuestro pueblo. Su nombre nos llevaba hasta él. Así fue.Sanctorum fue una de las vivencias más entrañables del rodaje. Sus habitantes nos acogieron como si les hubiésemos llevado el Circo. Estaban tan contentos de que hubiésemos escogido su pueblo para filmar una película que se pusieron a pintar sus casas y a arreglar el pueblo; y yo que buscaba un "pinche" pueblo, cómo iba a explicarles que rodábamos ahí por eso, porque vivían en el pueblo más triste que había encontrado. Hablamos con ellos y les contamos que al principio tenía que parecer un pueblo horrendo porque la gente de la historia vivía sumergida en la tristeza pero que después, con la llegada de la felicidad, íbamos a necesitar su ayuda para pintar todas las fachadas de los colores más vivos y que cubriríamos la calle de flores. Eso les gustó más. Nunca fui capaz de contarles la historia de la película. No sabía cómo iban a reaccionar cuando les contase que era la historia de una mujer que decidía salvar a la gente de ese pueblo acostándose con todo el mundo. Ahora me hubiese gustado saber qué hubiesen pensado de esta provocación tan europea que siempre ubiqué en Latinoamérica.Los extranjeros éramos nosotros, eso fue algo que nunca olvidé. La naturaleza también se encargó de recordárnoslo. Estábamos rodando una escena en la calle, cuando el operador mejicano cortó en mitad de una toma y con toda tranquilidad dijo: "Así no se puede rodar, la tierra tiembla demasiado". Ese era el principio del terremoto de Puebla.De repente todo comenzó a tambalearse y parte de los decorados se vinieron abajo. Algunos mejicanos reaccionaron de una forma violenta porque revivieron el dramático terremoto de 1985. Los españoles permanecimos inmóviles, como espectadores de algo desconocido. Después llegaron las lluvias torrenciales y rodar en exteriores se convirtió en una pesadilla. La incertidumbre, cada día, de no saber si podríamos cumplir con nuestro plan de trabajo nos dejaba sin energías y, sin embargo, ganando la batalla todos los días pudimos terminar de rodar sin más incidentes.Regresar a México D.F fue otra etapa de la película. Rodar en los estudios de Churubusco nos protegía de la exuberante naturaleza y nos sentíamos más seguros.Finalizamos el rodaje con tranquilidad. Estábamos todos muy cansados pero contentos con lo que habíamos hecho. Creo que las cosas tan extraordinarias que habíamos vivido y cómo, de formas muy distintas, nos había marcado a todos. El último día, el equipo quiso gastarle una broma a Elisabeth y se pusieron todos en cola para que se acostase con ellos. Elisabeth lloró, luego vino y dijo: "Esta película ha cambiado mi vida".
LAURA MAÑÁ

FICHA TÉCNICA
Escritora y Directora
LAURA MAÑÁ
Productores
JULIO FERNÁNDEZ
MIGUEL TORRENTE
Productores Ejecutivos
MIGUEL TORRENTE
FERNANDO CÁMARA
SALVADOR DE LA FUENTE
Directora de Producción
CRISTINA ZUMÁRRAGA
Director de Fotografía
HENNER HOFFMAN
Dirección Artística
MARISA PECANINS
Música
RAMÓN PAUS
Montaje
GUILLERMO MALDONADO
Maquillaje
CARLOS HORCASITAS

FICHA ARTÍSTICA
Dolores/ Lolita
ELISABETH MARGONI
Manolo
JOSÉ SANCHO
Padre Anselmo
JUAN CARLOS COLOMBO
Pepe
ÁLEX ANGULO
Floren
MARIOLA FUENTES
Leocadia
ALICIA MONTOYA
Fernando, el marido
ERIC BONICATTO
Berta, la panadera
PILAR BARDEM
Cándida, la niña
PAULINA MARTELL
Librada, la dependienta
LETICIA HUIJARA

1 comentario:

pilarpoetaerrante dijo...

Hola buenos días me gustaría saber cómo me puedo contactar con la directora Laura Manà. Organiizo un festival de cortometrajes femenino de cortometrajes en Suiza y me gustaría proyectar su película:" Ni Dios , ni patrón , ni marido." en nuestro festival "Corto Helvetico al Femminile" Suiza sitio: www.ch-alfemminile.ch Gracias

 
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