viernes, 18 de abril de 2008

"La balada de Cable Hogue" de Sam Peckinpah, la próxima

¿Quién es "Bloody Sam" (Sam el sangriento)? ¿O es mejor definir su cine como "Blodd of a poet" (sangre de un poeta)? http://www.epdlp.com/bso.php?id=1464



Biografía de Sam Peckinpah:

Director de cine y guionista estadounidense. Nació el 21 de febrero de 1925 en Fresno (California), hijo de un abogado. Antes de llegar al mundo del cine, a principios de la década de 1950 trabajó como director teatral. Después de haber sido ayudante de Don Siegel en un total de cinco películas, dirigió algunos episodios de las series de televisión Gunsmoke, The Westerner y The Rifleman. Su segundo largometraje, Duelo en la Alta Sierra (1962), supuso su primer gran éxito de crítica y público. Con este filme desmitificó los valores y principios de las películas tradicionales del Oeste, convirtiéndose así en uno de los fundadores del denominado western crepuscular. Entre los elementos característicos de su estilo cabe citar, entre otros, la frecuente utilización de la cámara lenta, sobre todo en escenas de acción. A menudo se le reprochó la violencia excesiva de algunas imágenes, aunque en la mayoría de las películas ésta no se convertía en un fin en sí misma. Peckinpah tuvo a menudo problemas con los productores de sus largometrajes, ya que con frecuencia los recortaban sin consentimiento del director. La película del oeste Grupo salvaje (1969) está considerada como su obra de madurez. Falleció el 28 de diciembre de 1984 en Ingelwood (Estados Unidos). Otras películas de su filmografía son: The Deadly Companions (1961), Major Dundee (1964), La balada de Cable Hogue (1970), Perros de paja (1971), La huida (1972), Pat Garrett y Billy the Kid (1973), ¡Quiero la cabeza de Alfredo García! (1974), Los aristócratas del crimen (1975), La Cruz de Hierro (1976), Convoy (1978), Clave: Omega (1983).
Sam Peckinpah Filmography:

Director

“Gunsmoke” (1955) - Television

"Broken Arrow” (1956) – Television

“Zane Grey Theater” (1956) – Television

“Trackdown” (1957) – Television

“The Rifleman” (1958) – Television

“The Westerner” (1960) – Television

“Route 66” (1960) – Television

“Klondike” (1960) – Television

The Deadly Companions (1961)

“The Dick Powell Show” (1961) – Television

Ride the High Country (1962)

“Bob Hope Presents the Chrysler Theatre” (1963) – Television

Major Dundee (1965)

Noon Wine (1966) – Television Special

The Wild Bunch (1969)

The Ballad of Cable Hogue (1970)

Straw Dogs (1971)

Junior Bonner (1972)

The Getaway (1972)

Pat Garrett and Billy the Kid (1973)

Bring Me the Head of Alfredo Garcia (1974)

The Killer Elite (1975)

Cross of Iron (1977)

Convoy (1978)

Jinxed! (1982)

Uncredited The Osterman Weekend (1983)

Writer

“Gunsmoke” (1955) - Television

“The 20th Century Fox Hour” (1955) - Television

Invasion of the Body Snatchers (1956) –Uncredited

“Broken Arrow” (1956) – Television

“Zane Grey Theater” (1956) – Television

“The Rifleman” (1958) – Television

“The Westerner” (1960) – Television

“Route 66” (1960) – Television

“The Dick Powell Show” (1961) – Television

Ride the High Country (1962)

Major Dundee (1965)

The Glory Guys (1965)

“Noon Wine” (1966) – Television Special

Villa Rides (1968)

The Wild Bunch (1969)

Straw Dogs (1971)

Bring Me the Head of Alfredo Garcia (1974)

Actor

Dial Red O (1955)

An Annapolis Story (1955)

Invasion of the Body Snatchers (1956)

Pat Garrett and Billy the Kid (1973)

Convoy (1978)

China 9, Liberty 37 (1978)

The Visitor (1979)

Producer

"The Westerner” (1960) - Television

The Ballad of Cable Hogue (1970)


Las relaciones de Sam Peckinpah con su biógrafo
Título: SAM PECKINPAH VIDA SALVAJE;
Autor: GARNER SIMMONS
Editorial: TB Editores


Peckinpah hizo 14 películas a lo largo de su vida y muchos no terminan de sorprenderse de que pudiera acabar siquiera una, dada su manera de trabajar. Estamos ante un relato detallado, lleno de curiosidades y sobre todo intentando entender sin juzgar a su protagonista. El autor no sólo lo conoció sino que en el prólogo indica que tampoco para él fue fácil….
“… llegué a casa leí mis notas, transcribí el resto de las cintas y escribí un primer borrador de los primeros seis capítulos. Sabía que tenía que trabajarlos, pero no sabía muy bien cómo hacerlo, así que le envié copias de los capítulos tanto a Sam como a su hermano Denver, que por aquel entonces era juez del Tribunal Superior en Fresno.Sam no respondió, pero Denver lo hizo inmediatamente, invitándome a California para poder repasar juntos el texto. Cuando acepté su oferta, él fue directo al grano: “Para empezar”, dijo, “eres demasiado bueno con él”.Al volver a Chicago, tiré a la basura lo que había escrito. Empecé de nuevo. Algún tiempo después tuve por fin noticias de Peckinpah. El 18 de junio de 1974 me escribió la siguiente carta: Querido Gar: Lo primero es lo primero. Te considero un buen amigo, y más que eso, alguien a quien respeto.Lo segundo es que tu libro es, básicamente, aburrido.Con todo el respeto por tu esfuerzo, te sugiero que consigas un colaborador, como William Murray [autor de la entrevista a Peckinpah aparecida en "Playboy"]…Lo que quiero decir es, amigo mío, que no has pillado la idea, la razón de mi vida, y eso es algo que por supuesto yo no puedo permitir.Necesitas una patada en el culo, y [esa patada] sólo puedes dártela tú mismo.Ya te enviaré comentarios más detallados.Me gustaría ser más positivo, pues ya conoces el afecto que siento por ti y por lo que estás haciendo.Lo único que puedo decir sobre mi vida es que tengo un deseo de sobrevivir, y en mi trabajo lo que uno necesita es un sentido de la ironía; no, un sentido del humor que vaya más allá de la ironía.Te sugiero que te olvides del proyecto, te vayas a pescar, te emborraches en una casa de putas razonablemente cutre y entonces vuelvas y confieses tus pecados a quien quiera escucharte, y sólo entonces [te] darás cuenta cómo soy yo realmente… Respeto sinceramente tu esfuerzo y tu amistad, pero, francamente, lo que he leído no me ha gustado. Afectuosamente, Sam Peckinpah
PD: Si esto no es posible, te sugiero que abandones el proyecto. Es algo que no me gusta decir. Pero no puedo tolerar el libro tal como está.
PD: Tuve una mala experiencia con Max Evans [un libro sobre el rodaje de La balada de Cable Hogue titulado "Sam Peckinpah, Master of Violence" que sólo incluía los detalles que la mujer de Evans no encontró reprobables] pero por una razón que comprendo, y te respeto demasiado como para dejar que eso vuelva a ocurrir.”
La carta llegó el 21 de junio. Cabreado, respondí el mismo día.
Querido Sam: Lo primero es lo primero: Creo que la patada en el culo que me diste en tu carta del 18 de junio estaba más bien justificada. Es una pena que no te dieras más prisa. Yo mismo había llegado al punto de patearme mi propio culo unas semanas antes… En cuanto a tu sugerencia de que cuente con un colaborador, ¡¡¡Y UNA MIERDA!!! Empecé con esto yo sólo [y] lo acabaré yo sólo. Dile al señor Murray que puede escribir su propio libro con mi bendición y con la tuya también, si es lo que quieres. He dedicado demasiado tiempo, sudor, sangre y alcohol escribiendo sobre tu maldita vida como para permitir que otra persona se ponga a tocarme los cojones ahora. Aprecio tus intenciones, pero no, gracias…
No eres un héroe… Eres un antihéroe, un borracho a tiempo parcial que trabaja a jornada completa, y a veces un capullo.
Ya tengo tu vida cogida por el esfínter con un par de pinzas candentes desde que volví a Chicago, y ahora mismo estoy en proceso de cargarme lo que he escrito desde el lóbulo frontal hasta el escroto. Tengo la intención de dejarte tan desnudo como me sea posible. Sólo te prometo una cosa: no te haré parecer nada que no crea honestamente que seas. Esto no va a ser necesariamente un libro para niños… Por otra parte, si finalmente [tú y yo] no logramos ponernos de acuerdo en ver la diferencia entre una meada y un gargajo en un día ventoso, entonces puedes ir preparándote para un libro sobre la vida de Sam Peckinpah tal como yo la veo… Con mis mayores respetos, Gar Simmons
El 1 de julio me llegó el siguiente telegrama por la Western Union:
ACABO DE RECIBIR TU CARTA TE SUGIERO QUE TE PONGAS EN CONTACTO CON MAX EVANS LO ANTES POSIBLE
PD: ME ENCANTÓ LA CARTA TE SUGIERO QUE ESCRIBAS EL LIBRO IGUAL CON CARIÑO SP
Para Peckinpah, era un cariño duro. Pero funcionó. Agitado por la furia que él desataba, intenté encontrar al auténtico Sam Peckinpah detrás de las máscaras. Separar el calor y la luz del fuego. Lo cierto es que el libro acabó siendo mejor porque Sam no quiso que no fuera honesto. De todo lo que vi y sobre lo que escribí, no me dejé nada, excepto una cosa: la adicción de Sam a la cocaína.
Que yo supiera, antes del rodaje de Los aristócratas del crimen, Sam Peckinpah sólo era adicto a una sustancia: el alcohol. Eso no quiere decir que no tuviera toda clase de vicios. Era un hipocondríaco practicante, y su armario de medicamentos parecía sacado de una botica medieval. Sin embargo, aparte de la bebida y los cigarrillos, su principal adicción antes de Los aristócratas del crimen era. una inyección diaria de vitamina B12. Todas las mañanas tenía que bajarse los pantalones para que se la pusieran, independientemente de quién estuviese en la habitación.
Pero a partir de aquella película se dejó seducir por la mitología popular de aquella época según la cuál se calificaba una droga como «segura». La droga «de moda» de los setenta. Si alguien te ofrecía una raya de cocaína, la idea generalizada era que debías darte el capricho igual que si se tratase de una copa del mejor champán. Sam, que no era de los que dejaban pasar una experiencia, se dio el capricho y se enganchó.
Teniendo en cuenta lo que yo me había propuesto hacer, intenté enfrentarme a la relación de Sam con la cocaína de la manera más honesta posible. Pero como estaba escribiendo la biografía de un hombre cuya obra respetaba y admiraba, y quería continuar, me parecía imposible destapar su relación con la cocaína sin destruir su carrera. En medio de todo aquello, se presentó una oportunidad que parecía ser la solución perfecta.
Durante el rodaje de Los aristócratas del crimen, el protagonista de la película, James Caan, accedió a conceder una entrevista en la que me dijo: «… ¿Que qué me parece Sam Peckinpah? Si consigo dos firmas más, haré que lo encierren… Está completamente trastornado. Quiero decir que lo está de una manera maravillosa, ya me entiendes. Pero lo van a encerrar. Lo primero que harán será poner su hígado en el Centro Médico de la Universidad de California. No se pudrirá nunca… Será como un fósil de ésos. Dentro de mil años, todavía dirán: “Mira, ahí está todavía el hígado de Sam Peckinpah, dando botes, tomando coca y llevando gafas oscuras”».
«Tomando coca». Lo que Caan había querido decir no podía haber quedado más claro. Cuando transcribí la entrevista, escribí la palabra intencionadamente con una «c» minúscula, para que nadie se confundiera con el refresco. Para los que se fijaran bien, decía lo que tenía que decir sin hacer más daño a su carrera del que Peckinpah se estaba haciendo a sí mismo. Satisfecho con la solución, envié el manuscrito a mi editor de aquel entonces. Pero en algún momento del proceso, en la fase de imprenta, algún alma bienintencionada decidió corregir el descuido y ponerlo con mayúscula, «Coca» (un fallo corregido en esta nueva edición). Mi sutileza se fue al garete.
Ahora, evidentemente, Peckinpah ha muerto, y muchos han sido los que se han encargado de dar cuenta, en ocasiones con gran detalle, de sus transgresiones con las drogas y especialmente con la cocaína. En realidad, su adicción a la sustancia fue lo que acabó con él. A pesar de algunos momentos geniales en sus películas a partir de Los aristócratas del crimen, nunca volvió a hacer gala de la grandeza que había mostrado anteriormente.


Publications
By PECKINPAH: articles—
"A Conversation with Sam Peckinpah," with Ernest Callenbach, in Film Quarterly (Berkeley), Winter 1963/64.
"Peckinpah's Return," an interview with Stephen Farber, in Film Quarterly (Berkeley), Fall 1969.
"Talking with Peckinpah," with Richard Whitehall, in Sight and Sound (London), Autumn 1969.
"Playboy Interview: Sam Peckinpah," with William Murray, in Playboy (Chicago), August 1972.
"Don Siegel and Me," in Don Siegel: Director, by Stuart Kaminsky, New York, 1974.
"Mort Sahl Called Me a 1939 American," in Film Heritage (New York), Summer 1976.
On PECKINPAH: books—
Kitses, Jim, Horizons West, Bloomington, Indiana, 1970.
Evans, Max, Sam Peckinpah: Master of Violence, Vermilion, South Dakota, 1972.
Wurlitzer, Rudolph, Pat Garrett and Billy the Kid, New York, 1973.
Caprara, Valerio, Peckinpah, Bologna, 1976.
Butler, T., Crucified Heroes: The Films of Sam Peckinpah, London, 1979.
McKinney, Doug, Sam Peckinpah, Boston, 1979.
Seydor, Paul, Peckinpah: The Western Films, Urbana, Illinois, 1980.
Simmons, Garner, Peckinpah: A Portrait in Montage, Austin, Texas, 1982.
Arnols, Frank, and Ulrich von Berg, Sam Peckinpah: Eine Outlaw in Hollywood, Frankfurt, 1987.
Buscombe, Ed, editor, The BFI Companion to the Western, London, 1989.
Fine, Marshall, Bloody Sam, New York, 1992.
Bliss, Michael, Justified Lives, Carbondale, 1993
Bliss, Michael, Doing It Right, Carbondale, 1994.
Weddle, David, If They Move, Kill'em: The Life and Times of Sam Peckinpah, Grove/Atlantic 1994.
Seydor, Paul. Peckinpah: The Western Films a Reconsideration, Urbana, 1996.
Prince, Stephen, Savage Cinema, Austin, 1998.
Prince, Stephen, editor, Sam Peckinpah's The Wild Bunch," Cambridge, 1999.
On PECKINPAH: articles—
McArthur, Colin, "Sam Peckinpah's West," in Sight and Sound (London), Autumn 1967.
Sassone, Rich, "The Ballad of Sam Peckinpah," in Filmmakers Newsletter (Ward Hill, Massachusetts), March 1969.
Blum, William, "Toward a Cinema of Cruelty," in Cinema Journal (Evanston, Illinois), Spring 1970.
Reisner, Joel, and Bruce Kane, "Sam Peckinpah," in Action (Los Angeles), June 1970.
Shaffer, Lawrence, "The Wild Bunch versus Straw Dogs," in Sight and Sound (London), Summer 1972.
Andrews, Nigel, "Sam Peckinpah: The Survivor and the Individual," in Sight and Sound (London), Spring 1973.
Madsen, A., "Peckinpah in Mexico," in Sight and Sound (London), Spring 1974.
Macklin, Anthony, editor, special Peckinpah issue of Film Heritage (New York), Winter 1974/75.
Miller, Mark, "In Defense of Sam Peckinpah," in Film Quarterly (Berkeley), Spring 1975.
Pettit, Arthur, "Nightmare and Nostalgia: The Cinema West of Sam Peckinpah," in Western Humanities Review (Salt Lake City), Spring 1975.
Kael, Pauline, "Notes on the Nihilist Poetry of Sam Peckinpah," in the New Yorker, 12 January 1976.
Humphries, R., "The Function of Mexico in Peckinpah's Films," in Jump Cut (Berkeley), August 1978.
Fuller, Sam, "A Privilege to Work in Films: Sam Peckinpah among Friends," in Movietone News (Seattle), February 1979.
Jameson, R.T., and others, "Midsection: Sam Peckinpah," in Film Comment (New York), January/February 1981.
McCarthy, T., obituary, in Variety (New York), 2 January 1985.
Murphy, K., "No Bleeding Heart," in Film Comment (New York), March/April 1985.
Bryson, J., "Sam Peckinpah," in American Film (Washington, D.C.), April 1985.
Engel, L.W., "Sam Peckinpah's Heroes: Natty Bumppo and the Myth of the Rugged Individual Still Reign," in Literature/Film Quarterly (Salisbury, Maryland), January 1988.
Roth, Paul A., "Virtue and Violence in Peckinpah's The Wild Bunch," in Post Script (Jacksonville, Florida), vol. 7, no. 2, 1988.
Sharrett, Christopher, "Peckinpah the Radical: The Wild Bunch Reconsidered," in CineAction! (Toronto), no. 13–14, 1988.
Rouyer, P., in Positif (Paris), Hors-série, January 1991.
Jopkiewicz, T., "Na Krawedzi koszmaru o filmach Sama Peckinpaha," in Iluzjon, January-March 1993.
Garcia Tsao, L., and J. Kraniauskas, "New Mexican Tales: Stepping over the Border," in Sight and Sound (London), vol. 3, June 1993.
Kullberg, U., "Samhället som hot mot individen. Männens utanförskap," in Filmrutan (Sundsvall, Sweden), vol. 37, 1994.
Remy, V., "Avec moi le chaos," in Télérama (Paris), 3 November 1993.

No hay comentarios:

 
Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.