miércoles, 12 de septiembre de 2007

INGMAR BERGMAN, el grande. IN MEMORIAM


(Secretos de un matrimonio, 1974)

Ingmar Bergman (Upsala, 14 de julio de 1918 - Fårö, (Gotland), 30 de julio de 2007) cineasta, guionista y escritor sueco, tanto de obras de teatro como de cine. Considerado uno de los directores de cine clave de la segunda mitad del siglo XX, para muchos es una de las personalidades más eminentes de la cinematografía mundial.


Segundo hijo de un pastor luterano, Erik, y de Karin Åkerblom nació en Upsala. El mundo metafísico de la religión influyó tanto en su niñez como en su adolescencia, su educación estuvo basada en los conceptos luteranos de "pecado, confesión, castigo, perdón y redención". Sin embargo, progresivamente el joven Bergman encontró la forma de encauzar sus propios sentimientos y creencias independizándose cada vez más de los valores paternos a fin de buscar su propia identidad espiritual.(Saraband, 2003)
A partir de los trece años estudió bachillerato en una escuela privada de
Estocolmo, para luego licenciarse en Letras e Historia del Arte en la Universidad. Durante los años de la Segunda Guerra Mundial, ya distanciado de su familia, inició su carrera como ayudante de dirección en el Teatro de la Ópera Real de Estocolmo. Afortunadamente encontró en el teatro, y luego en el cine, los dos medios más apropiados para expresar su complejo mundo interior y su potencial creativo. No obstante, las imágenes y valores de su niñez que lo seguirían por el resto de su vida y la proximidad con el quehacer de su padre, lo habían sumergido en las cuestiones metafísicas: Dios, el Demonio, la muerte, la vida, el dolor y el amor.
El director falleció el
30 de julio de 2007 a los 89 años en la isla de Fårö, a la que se había retirado, el mismo día que falleció el director italiano Michelangelo Antonioni.


Dos dramaturgos: Henrik Ibsen y, sobre todo, August Strindberg, le influyeron e introdujeron en un mundo donde se manifestaban los grandes temas que tanto lo atraían, cargados de una atmósfera dramática, agobiante y aun desesperanzada, lo que deja una profunda huella en el espíritu del joven Bergman y una marcada influencia en su obra artística.
La narrativa visual bergmaniana suele ser deliberadamente lenta, con un montaje y una secuencia de planos mesurados, esto con el fin de lograr un suficiente tiempo de reflexión entre los espectadores aún cuando ya estén "capturados" en la diégesis; sin embargo tal lentitud está (como en
Andrei Tarkovsky) lejos de la monotonía merced a la carga del mensaje o a la excelente marcación actoral; otra característica de la estética bergmaniana es la limpieza de las imágenes.
Es recurrente el hecho de que en la mayor parte de la filmografía del realizador sueco, sus personajes son atravesados por los mismos caminos en que se internan. Se trata de trayectorias que los reconducen hacia sí mismos, hacia su propia alma, hacia su propia conciencia. Son recorridos íntimos, enigmáticos, que muchas veces se apoderan del espectador transportándolo a una experiencia estrictamente personal e inquietante, en la medida en que los personajes bergmanianos realizan aquella trayectoria sobrecargada por un denso dramatismo, aquél que implica desnudar el alma humana en forma genérica.
Aquella trayectoria termina en algunos casos en la locura o en la muerte, en otros en un estado de gracia, un momento metafísico que permite a sus personajes comprender más de su realidad, una revelación que los iluminará y modificará el curso de sus vidas. En algunos casos les servirá para exorcizar, conjurar y dominar los fantasmas que perturban el alma del personaje.
Los personajes de Bergman arrastran un pesado lastre en sus mentes, en sus corazones. En general son adultos, salvo el caso del niño de El Silencio, (aunque en realidad no es el niño quien tiene el alumbramiento sino Ester, el personaje que interpreta
Ingrid Thulin). La inquietud que sienten los personajes es más o menos latente, pero progresivamente irá revelándose ante el espectador produciendo un efecto devastador.
La transmisión de esos estados de conflicto interno de sus personajes originan historias angustiosas y lacerantes, como pocos directores de cine han podido comunicar a su público, y éste es el mayor logro del director sueco.



Director y guionista


1944: Tormento (Tortura) (Hets): Ayudante de dirección de Alf Sjöberg, una de sus influencias confesas. Dirige las últimas escenas de este pequeño clásico interpretado por Mai Zetterling.
1945: Crisis (película) (Kris): Fue su debut oficial. Drama materno-filial de interés pero que decepciona a un seguidor acérrimo del realizador porque no trasciende la linealidad de la historia que cuenta. No era tiempo de simbología.
1946: Llueve sobre nuestro amor (Det regnar på vår kärlek)
1947: Mujer sin rostro (Kvinna utan ansikte) Barco hacia la India (Skepp till India Land)
1948: Noche eterna (Musik i mörker) Ciudad portuaria (Hamnstad) Eva (Eva)
1949: Prisión (Fängelse): Su primer drama con personajes torturados emocionalmente que es conocido fuera de su país, desarrollada en un hospital psiquiátrico y que tiene algún punto en contacto con la magistral "Como un espejo". Interesante de verdad. La sed (Törst)
1950: Hacia la felicidad (Till glädje) Cuando la ciudad duerme (Medan staden sover)
Esto no puede ocurrir aquí (Sånt händer inte här) Divorcio (Frånskild)
1951: Juegos de verano (Sommarlek): Film donde se empieza a poner de manifiesto el futuro "sello" del director, y en el que van apareciendo algunos de sus actores fetiche como Maj-Britt Nilsson. Frescura para el cine de su tiempo, armonía estilística en sus planos, buenos actores y alguna de las bases de la temática obsesiva del autor. Muy buena.
1952: Tres mujeres (Secretos de mujeres) (Kvinnors väntan)
1953: Un verano con Mónica (Sommaren med Monika): Según la leyenda, este film supone su descubrimiento por parte de la crítica francesa, y lo cierto es que resulta esencial en la filmografía de Bergman. Con una escena polémica para su tiempo y un retrato humano de gran calidez, fue el primer papel importante de Harriet Andersson, amante y una de las actrices de siempre del maestro sueco. Realmente es un clásico. Noche de circo (Gycklarnas afton)
1954: Una lección de amor (En lektion i kärlek)
1955: Sueños (Kvinnodröm) Sonrisas de noches de verano (Sommarnattens leende):Insólita en la carrera del director, por tratarse de una comedia, y por estar desarrollada entre ambientes de lujo, sofisticación y focos teatrales pero narrada en un tono clásico y poco intimista pero sí diseccionador de los modos sociales y costumbres que recrea. En fin, estilo costumbrista típicamente europeo, segunda mitad con planos que recuerdan al teatro filmado pero sin que se note, multitud de diálogos, ironía no contenida y calidad artística sobrada y algún detalle reconocible del autor pero en verdad todo poco bergmaniano. O no.
1956: El séptimo sello (Det sjunde inseglet): Primera obra maestra absoluta reconocida así por crítica y público casi desde el momento de su estreno, éxito internacional destacado, aparición e interpretación de órdago de sus queridos Max von Sydow y Bibi Andersson, la muerte y la desolación del ser humano frente a frente, la vida como una especie de partida de ajedrez sin reglas aparentes pero sí presentes, la Edad Media y la (in)existencia de Dios, etc.
La última pareja que corre (Sista paret ut)
1957: Fresas salvajes (Smultronstället):Con una escena que ha pasado a la historia del cine, memorables interpretaciones, flashbacks no exentos de fascinación y la presencia de Ingrid Thulin y del enorme director de cine sueco Victor Sjöstrom ("El viento") como actor protagonista, Bergman se interna tempranamente en la meditación sobre la madurez, el sentido de la experiencia y de la vida, la filosofía de la vejez, el tiempo como (propia) incomunicación con uno mismo, y por supuesto las relaciones paterno-filiales. Inconmensurable.
En el umbral de la vida (Nära livet):No tan emblemática para el público en general como "El séptimo sello" o "Fresas salvajes", pero sí para cinéfilos de todo el mundo, la cinta logró el premio de interpretación femenina en el Festival de cine de Cannes.
1958: El rostro (Ansiktet):Incomprendida en su día, es uno de los mejores títulos del realizador. Visualmente espléndida y con encomiables actuaciones del reparto actoral, influyó en cierto modo en el estilo de las producciones de terror británicas de la Hammer rodadas en los 60. Vampirísmo, soledad, incomunicación, medievo y burguesía elevados a la máxima potencia dramática, se conjugan en una obra de cierta estructura teatral y momentos casi genuinos en cuanto a atmósferas del cine de suspense o terror tipo Sheridan Le Fanu y similares.
1959: El manantial de la doncella (Jungfrukällan): Oscar al mejor film de habla no inglesa, y uno de los poemas visuales más bellos jamás rodados por Bergman, recrea una famosa leyenda nórdica envolviendo la historia en una atmósfera de cuento. Inigualable.
1960: El ojo del diablo (Djävulens öga):Poco valorado pero nada desdeñable drama, con una destacada composición de Jarl Kulle.
1961: Como en un espejo (Detrás de un Vidrio Oscuro) (Såsom i en spegel): Citada por André Techiné en su maravilloso film "Los juncos salvajes" (1994), retrata con una lucidez y una sutileza únicas el estado mental perturbador y fascinante de una jovencísima Harriet Andersson, en una de sus mejores interpretaciones. Reflexión sobre la verdadera incomunicación, la fragilidad del ser humano y la incertidumbre, constituyó el inicio de la célebre trilogía sobre la existencia de Dios y la incomunicación entre éste y el ser humano que completan "El silencio" (1962) y "Los comulgantes" (1963). Para muchos, su mejor film.
El jardín de las delicias (Lustgården)
1962: El silencio (Tystnaden):Fue una de sus obras más aplaudidas, aunque hoy en día nos parece algo más retórica y críptica de lo que debiera. Magnífica pareja protagonista (Ingrid Thulin y Bibi Andersson).
1963: Los comulgantes (Luz de Invierno)(Nattvardsgästerna): Cierra su célebre trilogía e introduce algunos elementos simbólicos clave en la filmografía posterior del director, por lo que podemos decir que cierra un ciclo de su cine. En este film están sus actores característicos de la etapa de madurez del gran Bergman, y el drama finaliza con una pérdida de fé de lo más significativa.
1964: ¡Esas mujeres! (För att inte tala om alla dessa kvinnor)
1966: Persona:La película supuso el inicio de su colaboración con Liv Ullmann, y la ruptura definitiva del sueco con el clasicismo cinematográfico (si es que en su estilo hasta ese momento había sitio para tal cosa). Innovadora y algo experimental, la crítica se rindió con esta historia de superación de la joven protagonista, y el film se reestrenó hace poco en nuestros cines (en 2006), demostrando que sin ser una obra maestra sí permanece como un título a tener en cuenta.
1967: Daniel, episodio de Stimulantia
1968: La hora del lobo (Vargtimmen) Drama con resonancias del cine de terror, muy críptica pero conseguida, aunque a ratos desconcertante, parece que crítica y público estuvieron muy divididos en su momento: obra maestra u obra menor, según gustos. Liv, Max, Erland Josephson,... encarnan las obsesiones de su autor en una cinta cuanto menos interesante.
La vergüenza (Skammen)Poco recordada, por no decir, olvidadísima cinta de verdadero alcance. Primera vez que Bergman requiere un análisis de la pareja en un contexto ambiental y anímico hostil, que en algún momento aparece referenciada implícitamente en un film con el sello del director aunque no rodado por él: "Las mejores intenciones" (1992 de Bille August), el drama alcanza cotas de virtuosismo técnico nada insólitas en el propio Bergman. Fue su último film en blanco y negro si exceptuamos el telefilm estrenado en cines "El rito", y explora las relaciones humanas en mayor profundidad y con más versatilidad que en la más famosa -y también televisiva- "Secretos de un matrimonio" (1974). Imprescindible.
1969: El rito (Riten)Telefilm dramático con Ingrid Thulin que adapta una obra teatral que el mismo Bergman desarrollara en los escenarios, precisa y de corta duración. No añade nada a su carrera pero tampoco es un paso atrás. Fårödokument 1969 (Documento sobre Fårö]]
Pasión (La Pasión de Anna) (En passion) Primer film en color del realizador sueco, y uno de sus mejores trabajos, únanimemente elevada a la categoría de Obra Maestra de la cinematografía e incluso aplaudida por algunos como una de las 20 mejores películas de la historia. Drama rural de innegable belleza, contrastando parajes desoladores con una villa adinerada, que utiliza el color como elemento expresivo y -más bien- simbólico para contar una historia de amor entre un hombre rústico y humilde y una joven delicada procedente de buena familia. Sobresaliente atmósfera, una de los estudios sobre la naturaleza del ser humano más contundentes jamás rodados, e interpretaciones del cuarteto del film, Max von Sydow, Liv Ullmann, Erland Josephson y Bibi Andersson. En algunas secuencias, el film adelanta el aliento de "Gritos y susurros" (1972) y la opresividad, luego totalmente onírica y fantasmal, de "Cara a cara" (1976). Inolvidable. La Reserva (Reservatet)
1971: La carcoma (Beröringen): Única experiencia hollywoodiense del autor, previsible tras los varios Oscars otorgados a sus películas y su prestigio por parte de la crítica, para un film si no el peor de toda su carrera, sí uno de los más flojos e inconexos, nuevamente centrado en las vicisitues emocionales de una pareja, Elliott Gould y Bibi Andersson. Poco recomendable para admiradores del sueco y para descubridores de su cine.
1972: Gritos y susurros (Viskningar och rop): Su estreno constituyó uno de sus mayores éxitos de crítica y público en nuetro país, y es el film de madurez más celebrado de su director en España junto a "Sonata de otoño" (1978) y "Fanny y Alexander" (1982). Feroz diatriba sobre la muerte y la incomunicación, sobre el valor de la vida y las convenciones sociales siempre castradoras, es uno de esos films que uno no olvida. Tan vertiginosamente dirigida como hipnótica, creo que su visión resulta obligada para todos los que aman el cine.
1974: Secretos de un matrimonio (Escenas de la vida conyugal) (Scener ur ett äktenskap): Miniserie de televisión de ocho capítulos que en España se ha visto generalmente en su versión reducida y en los cines, satisface a los seguidores de Bergman y a los no tanto por su temática y estilo, aunque no consigue resultados tan rotundos como otras obras de este mismo período. Liv y Erland, de nuevo juntos, retomaron sus personajes en 2006 en la revisión-continuación (también televisiva) estrenada en cine tras su paso por Cannes: "Saraband". Recomendable.
Misantropen
1975: La flauta mágica (Trollflöjten): Recientemente versionada por Kenneth Branagh, la ópera de Wolfgang Amadeus Mozart se convierte aquí en una brillante fábula moral, con ecos de la dramaturgia escénica que el director ejercía en el Teatro de Estocolmo perfectamente entremezclados al lenguaje fílmico. Soberbio espectáculo rodado para la TV, de poco gancho de cara a la taquilla, pero de indiscutible fuerza. Creo que muy notable.
1976: Cara a cara (Ansikte mot ansikte):Una de las obras más personales del maestro Bergman -que ya es decir-, con la Ullmann y Erland Josephson repitiendo papeles de protagonista. Los miedos íntimos, la angustía, la soledad y el vacío existencial de una doctora, incapaz de reaccionar ante su fracaso sentimental, unido a los recuerdos de la niñez, episodios traumáticos y oscuros teñidos de muerte, la entrevisión de un destino amargo como hilo conductor de toda la trama, apariciones fantasmales, psicóticas, conflictos de Edipo asociados al padre real y al interpuesto, depresión severa y un profundo sentimiento de melancolía conforman a este film en particular una fascinación fuera de toda duda. Nadie permanece indiferente ante esta obra, directamente de culto.
1977: El huevo de la serpiente (Ormens ägg/Das Schlangenei):Famosa en su momento, prestigiada por la crítica y todavía realmente demoledora, cuenta los años clave del nazismo alemán en un fresco histórico único en Bergman ya que enlaza a la perfección con sus obsesiones más intimas. Perfecto David Carradine en un film indispensable.
1978: Sonata de otoño (Höstsonaten): Única ocasión en que dos de los mayores mitos del cine sueco compartieron cartel: Ingmar e Ingrid Bergman. Esta película ha alcanzado el rango de mítica, se ha versionado-homenajeado-copiado libremente en multitud de ocasiones, sin hacerle sombra. Tanto Ingrid como Liv Ullmann como Lena Nyman brillan como personajes envueltos en una trama principal tan sencilla como asfixiante: la posesividad familiar. Pocos duelos interpretativos femeninos resuenan en la memoria como el de Ingrid y Liv, y pocas películas han conseguido poseer tal conjunto de matices que se va ampliando conforme pasa el tiempo. Con premio o sin él, este título corona la filmografía de su inmenso director. Seguro.
1979: Mi isla, Farö (Farö-dokument)
1980: De la vida de las marionetas (Aus dem Leben der Marionetten):Luces y sombras de un personaje masculino, un joven hijo de un industrial, de carácter marcadamente autobiográfico -de nuevo-, connotaciones homosexuales del personaje protagonista y acidez en la trama. No aparecen los actores predilectos del sueco pero el potencial dramático de la historia está explotado a la perfección, el guión es excelente, visualmente resulta rica y elaborada, adelanta en varios sentidos a "Fanny y Alexander" (1982) sin quedar excesivamente por debajo, es una obra pletórica de la madurez intelectual y cinematográfica del director, etc, pero como suele suceder con obras de este tipo (A Fellini le ocurrió con sus peliculas de madurez desde "Ensayo de orquesta") nunca figura en la lista de los críticos sobre sus mejores películas. Sobresaliente.
1982: Fanny y Alexander (Fanny och Alexander):Cine y miniserie de la televisión sueca, el adiós oficial de su director a la gran pantalla, autobiografía y ficción, la infancia y la inocencia perdida por la fuerza, los usos sociales, la vanidad, el amor, la amistad y la familia, el mundo adinerado y del teatro, etc se dan cita en la película más reconocible y popular de Bergman para espectadores de todas las generaciones, y casi su mejor película. Sus 285 minutos en versión íntegra proporcionan al espectador un placer incomparable, ineludible, intelectual y sentimental que supone cerrar todo un ciclo en cuanto a la manera de narrar, temática y estilos, finalizando todo con una búsqueda de la esencia, de lo aprendido y de las bases de un cine que será siempre eterno. Maravillosa, en fin.
1984: El Rostro de Karin (Karins Ansikte) , cortometraje
Después del ensayo (Efter repetitionen):Telefilm con Erland Josephson, intimismo y rasgos biográficos.
1985: Los dos bienaventurados (Det tva saliga)
1986: Documento Fanny y Alexander (Dokument Fanny och Alexander), cortometraje
De Två saliga
1992: La marquesa de Sade (Markisinnan de Sade)
1993: Backanterna Adaptación de "Las Bacantes" de Eurípides rodada para la TV sueca.
1995: Sista skriket
1997: En presencia de un payaso (Larmar och gör sig till)
2000: Bildmakarna
2003: Zarabanda (Saraband):La última película del cineasta sueco. Liv Ullmann y Erland Josephson encabezan reparto en una producción rodada en video de alta definición, lanzada en Cannes para el mercado internacional de cine, que recupera los personajes de "Escenas de un matrimonio". Estructura teatral, monólogos o escenas dialogadas entre los personajes dos a dos, conforman una obra con miras al pasado pero aportando nuevas vías de expresión a su manera de narrar, que evidencia la lucidez de un director que permanece escrito con letras de oro en la historia del cine. Un adiós digno de un maestro. (datos tomados de wikipedia)

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